.

CARTA DE LAS FARC AL PRESIDENTE VIRGILIO BARCO: PROPONEMOS UNA AMPLIA COMISIÓN DE PAZ, DIÁLOGO Y VERIFICACIÓN

Estrellas inactivasEstrellas inactivasEstrellas inactivasEstrellas inactivasEstrellas inactivas
 
Agosto 8 de 1986

 

Oímos con atención su discurso de posesión. Compartimos su optimismo cuando encara la solución de los grandes problemas que afectan al pueblo colombiano. Nos llama la atención su idea de proseguir el proceso de paz, que iniciamos con ocasión de la amnistía promulgada en el Parlamento al comenzar el Gobierno del doctor Belisario Betancur.

 

Con base en la amnistía acometimos con la Comisión de Paz un dispendioso, esperanzado y optimista proceso que el pueblo colombiano recibió con satisfacción. Catorce meses después, el 28 de marzo de 1984, concretamos la política de paz en el acuerdo de Uribe. El alma del acuerdo fue el cese del fuego y luego la tregua o periodo de prueba que culminaron el primero de diciembre de 1985. El acuerdo de Uribe reza que durante los periodos de cese al fuego y tregua el parlamento debe producir reformas sociales y políticas que cambien el medio ambiente de la sociedad colombiana. En octubre de 1985 propusimos una fórmula de prolongación de la tregua. En marzo de 1986 la Comisión de Paz y las FARC firmaron los términos de la prolongación de la tregua que luego el presidente Betancur refrendó con su firma.

 

Como ve usted señor Presidente, son tres años y ocho meses de trabajo y lucha en la consolidación del proceso de paz. Ello fue posible gracias a la indoblegable voluntad de paz del presidente Betancur, de la Comisión de Paz presidida por el patriota John Agudelo Ríos, las FARC y la inmensa mayoría de la gente colombiana y, entre ella, todos los medios de comunicación y las personalidades de la vida política, social, económica y cultural del país. Veníamos de una guerra no declarada de veinte años que logramos parar con los acuerdos de La Uribe. De aquella fecha al presente no hay guerra en Colombia. Hay escaramuzas, provocaciones, asesinatos, desapariciones, por cuenta del militarismo y de sus mecanismos paramilitares, que es el aspecto monstruoso de la “guerra sucia”, pero en general, no hay guerra. El afianzamiento del proceso de paz, lo hemos logrado los patriotas colombianos que luchamos por parar el desangre del país.

 

Lo suyo está bien, señor Presidente. Destacar a Carlos Ossa Escobar como consejero presidencial para que en su carácter de delegado especial del Jefe del Estado asesore en los asuntos relacionados con la reconciliación, la normalización y la rehabilitación nos parece un acierto. Sin embargo, le proponemos una nueva, muy amplia y representativa Comisión de Paz, Diálogo y Verificación donde tengan cabida todos los miembros de la Comisión de Paz anterior y además, representaciones de todos los partidos políticos, del Parlamento, de la Procuraduría General de la Nación, de los gremios económicos, la Cruz Roja, del Comité por la Defensa de los Derechos Humanos, del estudiantado, del movimiento sindical y cooperativo, de los artistas, periodistas y escritores.

 

Señor Presidente, en el momento actual, conquistar y aclimatar la paz entre los colombianos es el mejor programa de gobierno.

 

Atentamente,

 

Manuel Marulanda Vélez, Jacobo Arenas, Alfonso Cano, Timoleón Jiménez, Raúl Reyes.

 

Fuente: Villarraga Sarmiento, Álvaro, compilador y editor. (2009) Gobierno del Presidente Virgilo Barco 1986-1990. Se inician acuerdos parciales, pacto político con el M-19. Tomo 2 - Serie el Proceso de Paz en Colombia. Bogotá, Colombia: Fundación Cultura Democrática, FUCUDE

 

Búsqueda