Mayo de 1983
Carta de respuesta del presidente Belisario Betancur a Otto Morales Benítez.
Su carta de mayo 25 recibida por mí hoy, y en la cual presenta renuncia irrevocable, que yo lamento, de la Presidencia de la Comisión de Paz, me permite reiterar ante usted y ante los colombianos, algunas reflexiones sobre el profundo significado del empeño de paz en que estamos todos, tarea de la cual fue y sigue siendo sólo un comienzo, la Ley de Amnistía aprobada por el Congreso y concretada por el Gobierno en medio del beneplácito general.
Desde el primer momento dijimos que se iniciaba el recorrido de un largo camino. Y no podía ser de otra manera, ya que ni estábamos ante un hecho de reciente ocurrencia, ni tratábamos un problema de las características que tuvieron, por ejemplo, los que aparentemente se resolvieron en 1953 o en 1957. La subversión de estos últimos años, sin duda se basa en gran parte en una insatisfacción social por carencias identificadas; pero no sólo no pone en peligro la estabilidad de nuestras instituciones, sino que no ha encontrado ni encuentra eco en la gran mayoría del pueblo colombiano para su propuesta de cambiar el sistema político que nos rige.
Esto lo sabíamos desde cuando generosamente pero con mano firme pusimos en práctica la amnistía y la rehabilitación económico-social de las zonas conflictivas; y por lo mismo no puede señalársenos válidamente en algunos sectores, como unos ingenuos por sostenerlas y promoverlas.
Continuaremos en nuestra tarea, a sabiendas de que a las soluciones concretas de los problemas de los colombianos menos favorecidos, se superpone, o mejor, se opone el deseo de algunos de entronizar otra filosofía política en el Estado; y esto no viene al caso.
Lo digo sin ánimo de reclamo o de controversia ideologista: simplemente quiero colocar el tema en donde debe estar, y no dejarlo salir de ahí; que mis compatriotas lo sepan. El Gobierno, todo el gobierno, como le consta a la opinión pública, está cumpliendo rigurosamente sus promesas. Reconozco que los planes específicos de rehabilitación no han marchado con la velocidad deseable, pero ello se debe a la pésima situación económica que padecemos y, porqué no decirlo, a una pereza burocrática que en ocasiones desespera al más optimista. Pero ahí vamos, y poco a poco en las zonas afectadas empiezan a verse las acciones rehabilitadoras. Es que esto también hace parte del largo camino por recorrer.
Lo importante, doctor Morales Benítez, es que no cedamos en nuestro empeño, que, con firmeza, con realismo, con sereno optimismo, estamos decididos a luchar hasta el último momento por una paz que no es sólo la paz del Estado, ya que esta se halla garantizada por el respaldo popular que tiene el Gobierno, sino por la paz política y social de los ciudadanos comunes y corrientes, ya que ellos no pueden vivir amparados únicamente por su buena voluntad.
La ley que ordenó perdón y olvido para quienes delinquieron en las circunstancias previstas por dicho estatuto y hasta el 20 de noviembre de 1982, continúa vigente.
No ha fracasado: de eso no puede caber duda. Seguimos con los brazos abiertos para los colombianos que estén en esta situación. Podemos continuar en ese gesto porque, lo repito, somos fuertes gracias al apoyo del pueblo colombiano, y porque no estamos discutiendo sobre sistemas políticos, sino trabajando sin descanso para dar a ese pueblo la vivienda, el empleo, la educación que necesita y solicita, vale decir, para tener todos una vida mejor. Hacia allá van decisiones como la de la amnistía, y allá llegaremos, con la cooperación y la decisión generosas y patrióticas de todos los miembros de la Comisión de Paz.
Porque lo reconozco y sé de su gran patriotismo, tengo la seguridad de que usted, doctor Morales Benítez, desde su campo de acción, continuará acompañándonos en la búsqueda de la paz, en vista de su fe y su confianza en los colombianos, tal como hermosamente lo dice en el mensaje que con este le he respondido.
BELISARIO BETANCUR
Fuente: Villarraga Sarmiento, Álvaro, compilador y editor. (2009) Gobierno del Presidente Belisario Betancur 1982-1986. Tregua y cese al fuego bilateral FARC, EPL, M-19, ADO. Tomo 1 - Serie el Proceso de Paz en Colombia. Bogotá, Colombia: Fundación Cultura Democrática, FUCUDE

