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LA LUCHA POR LA PAZ

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Julio 20 de 1983

 

Informe del presidente Belisario Betancur al Congreso de la República, (apartes)

 

(…) Porque hemos ganado en la serena fortaleza de nuestras instituciones, porque el Gobierno cuenta con el respaldo de la Nación entera y porque la comunidad así lo quiere, nos hemos comprometido en la lucha por instaurar la paz en nuestro suelo.

 

De su necesidad, qué duda cabe. Si queremos ascender a un nuevo estadio de nuestra cultura, no podemos, no debemos acostumbrarnos a convivir con una porción de Colombia que se desangra en vano, o con otra que sufre de padecimientos materiales o espirituales porque no hayamos roto el ciclo de la pobreza extrema, ni forjado en su plenitud una civilización que reconcilie nuestro talento con la herencia y el destino nacional.

 

El ideal de la paz se basta por si mismo. No admite cálculo, medida o interés, porque es la primera expresión de la humanidad, donde se reúnen la inteligencia y la buena voluntad para sustituir el impulso natural de vencer por la fuerza por el de convencer con la razón. Ese don del hombre que es la palabra dispuesta para el diálogo, para la transacción y el entendimiento, es el primer símbolo de la paz.

 

Reconozco que no es tarea fácil, pero por lo mismo puede considerarse como reto creativo para la Nación, del cual ella salga entera y fortalecida como en otros tiempos. 

 

Y no es fácil, porque muchos lustros de violencia crean un clima difícil de extirpar. Allí se comprueba hasta que punto el hombre es prisionero de los hábitos: nuevos gestos se confunden con antiguas posiciones, la voluntad se paraliza porque considera rutinario lo que se debiera mirar con sorpresa, el lenguaje contiene una carga atávica de viejos significados.

 

Pero nada de eso puede detenernos, a solicitud del Gobierno, y obrando en su fuero con gran espíritu de conciliación y de concordia, el Congreso expidió una ley generosa de amnistía para los alzados en armas. La ley que sigue vigente para los actos cometidos con antelación a la misma. Se trataba de una oportunidad para la paz, del primer paso en un camino que sabemos largo, porque largas han sido las causas. Nadie puede reclamar hoy victorias o derrotas definitivas con respecto a los resultados de la amnistía. Atento esta el Gobierno a los diferentes signos.

 

Pero nadie puede decir que el Gobierno se cruce de brazos en espera de respuestas. Mantenemos la iniciativa. Es hora de rendir tributo de gratitud a los integrantes de la Comisión de Paz y a los altos comisionados que han obrado con el tacto y la diligencia que imponen las circunstancias. Con el Gobierno a la cabeza, con la participación de las Fuerzas Armadas que confían en la paz, se ha formulado un Plan de Rehabilitación para las zonas afectadas por la violencia y el conflicto armado, que forma parte de nuestro Plan de Cambio con Equidad. Allí se contemplan inversiones en cuantía de 68.200 millones de pesos para ejecutar en el transcurso del cuatrienio.

 

Debemos celebrar que nuestro Ejército, fiel al Gobierno y a su pueblo, sea el primero que tienda un puente de paz, al constituir, como lo ha hecho, comandos de desarrollo que llevan el espíritu de profesionalismo y de servicio a los más distantes rincones de la patria.

 

CENTROAMÉRICA

 

El anhelo de paz es colectivo y lo comparte la región latinoamericana, que jamás ha conocido a través de su historia conflictos de la magnitud de otras latitudes. Mal haríamos en incorporarnos a la «historia universal de la infamia» por la puerta trasera de los conflictos regionales, alimentados por los bloques de poder.

 

La gestión del Grupo de Contadora, conformado por los gobiernos de México, Venezuela, Panamá y Colombia, reclama únicamente como título el reconocimiento de la buena voluntad. Carecemos de armas, que no sean las de la razón. Hemos perseguido convencer y no vencer, internacionalizar el diálogo y la serenidad, y no los factores de violencia. Creemos firmemente en el diálogo como primer medio para disuadir y persuadir.

 

BELISARIO BETANCUR

 

Fuente: Villarraga Sarmiento, Álvaro, compilador y editor. (2009) Gobierno del Presidente Belisario Betancur 1982-1986. Tregua y cese al fuego bilateral FARC, EPL, M-19, ADO. Tomo 1 - Serie el Proceso de Paz en Colombia. Bogotá, Colombia: Fundación Cultura Democrática, FUCUDE

 

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