Mayo 17 de 1989
Hace años, en los tiempos ya remotos de mi infancia política, mi vida se ofreció generosa para que vos, María Arango y el Partido Comunista tuvieran un espacio de vida en nuestra patria. Eran los albores del 70 en Yacopí, cuna de hombres altivos. Recordar esta anécdota sirve tan sólo para decirle a nuestros compatriotas que la lucha de ustedes los comunistas ha sido extremadamente difícil y explica, de paso, los orígenes de mi vida, marcada por la intolerancia política del bipartidismo expresado en el fraude del 19 de abril y en la inflexibilidad con la cual se ha escrito la política en los campos colombianos.
Hoy, la intolerancia habla en voz más alta y la amenaza de una violencia sin fin y sin sentido extiende su sombra sobre nosotros. Es inaplazable encontrar el discurso lúcido y la acción heroica y eficaz que le dé otro rumbo al país, le entregue de nuevo un destino a los colombianos y en él la certeza de la paz y la justicia. En toda la larga jornada de la vida, poblada de búsquedas y desafíos, se construyen aciertos, y la historia recoge los aportes intachables de las jornadas de leyenda en Viotá; a lo largo del Magdalena, en Barranca; del sindicalismo y de las conquistas campesinas por la tierra; gestas que han tenido en este siglo la conducción del Partido Comunista. Por supuesto, la lucha contra Estados oligárquicos ha tornado al partido algunas veces rígido y algunas veces intolerante. Pero es el resultado del equipamiento para la supervivencia, que fue construido para resistir acusaciones injustas y descomunales.
No hay presente sin pasado, pero sin duda es posible construir un alto e intentar hoy el cambio de la cultura de la intolerancia por la cultura de la democracia, y en democracia avanzar impetuosamente a un país donde las fronteras sociales no impidan aprehender la frontera de la nación. Vos, sin duda, tenéis un papel protagónico que jugar, que se erige y legitima en tu larga experiencia como combatiente y en tu inteligencia; igualmente, es parte sustancial de la paz el papel que cumpla el Partido Comunista de Colombia. El
Movimiento 19 de Abril que hoy conduzco por herencia y destino, asumió de frente la tarea de abrir la primera compuerta para desencadenar la solución política en Colombia. El primer aliento de confianza salió precisamente del Partido Comunista en boca tuya, pero las aproximaciones no continuaron.
Creo que el mérito de este semestre es tener viva y palpitante la oportunidad de sellar la paz con todos y para todos. Sin duda alguna, este tránsito es doloroso porque nos exige rectificar a todos, pero en estos tiempos implacables, por la cantidad de futuro que nos jugamos, se exige un liderazgo alto y profundo y ojalá plural y fecundo. Gilberto, este rincón de la patria está abierto para el diálogo con los comunistas de Colombia. Si tú decides venir, será grato para mí poder edificar compromisos y brindar por el éxito de la era de la paz que nos proponemos.
CARLOS PIZARRO LEÓN-GÓMEZ
Comandante General del M-19.
Fuente: Villarraga Sarmiento, Álvaro, compilador y editor. (2009) Gobierno del Presidente Virgilo Barco 1986-1990. Se inician acuerdos parciales, pacto político con el M-19. Tomo 2 - Serie el Proceso de Paz en Colombia. Bogotá, Colombia: Fundación Cultura Democrática, FUCUDE

