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INTERVENCIÓN TELEVISADA DEL PRESIDENTE VIRGILIO BARCO: UN PASO SIGNIFICATIVO HACIA LA RECONCILIACIÓN

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Enero 12 de 1989

 

Me dirijo a ustedes para explicar los últimos desarrollos en materia de orden público. El primero de septiembre del año pasado anuncié al país la «Iniciativa para la paz». Dicha iniciativa es una expresión del propósito del Gobierno de mantener la mano tendida a aquellos alzados en armas que demuestren que están realmente interesados en desmovilizarse, en dejar las armas y en regresar al seno de la democracia. Es una puerta abierta hacia la paz.

 

La Iniciativa para la Paz define los criterios para el diálogo

 

Los fundamentos de la política de reconciliación, consignados en la Iniciativa para la paz, han guiado el diálogo con los grupos guerrilleros. Se definieron criterios precisos para entrar a dialogar con ellos. Primero, es indispensable partir del reconocimiento, por parte de la guerrilla, que el objetivo fundamental del diálogo es de desmovilización que asegure una paz duradera y estable. Para iniciar esos diálogos el Gobierno reclamó, también, que los grupos guerrilleros demuestren con su comportamiento, su voluntad de reconciliación. No obstante que para algunos era mejor iniciar de inmediato un diálogo, sin condiciones y sin exigencias, el Gobierno ha preferido la prudencia.

 

La tregua del M-19 demuestra su voluntad de reconciliación

 

El M-19, al adoptar una tregua unilateral durante los últimos cuatro meses, ha demostrado su voluntad de reconciliación. Por esa razón, el Gobierno nacional accedió a conversar directamente con el M-19, con el ánimo de ir concretando un itinerario que pueda conducir hacia su desmovilización y a su incorporación a la democracia. Las conversaciones se llevaron a cabo el fin de semana pasado en el departamento del Tolima. En ellas participaron el Consejero Presidencial Rafael Pardo y sus asesores, y Carlos Pizarro Leon-gómez, a nombre del M-19. La gestión llevada a cabo por los funcionarios de la Presidencia de la República alienta nuestra esperanza de poder hallar caminos políticos para la reconciliación. Como resultado de ese diálogo se concretaron algunos puntos. Quiero hacer referencia a ellos.

 

La desmovilización de la guerrilla es el objetivo del diálogo

 

Como ustedes recuerdan, en la Iniciativa para la paz se hizo énfasis en que el diálogo tiene como objetivo discutir con los alzados en armas las fases para la desmovilización y la reincorporación definitiva de la guerrilla a la normalidad. El Gobierno siempre ha considerado indispensable que los grupos guerrilleros demuestren su voluntad de paz. ¿Cómo se demuestra esa voluntad de paz? Absteniéndose de realizar actos terroristas y cesando unilateralmente las hostilidades. Además, la Iniciativa para la paz se diseñó de tal manera que se pudieran tener en cuenta los criterios de los diversos sectores sociales y principalmente de los partidos políticos. 

 

El diálogo con el M-19 se enmarca en la política de reconciliación

 

En la comunicación expedida al culminar, en el Tolima, la reunión entre los funcionarios de la Presidencia y las directivas del M-19 se recogen plenamente los criterios fundamentales mencionados. Por tanto, para que los grupos guerrilleros puedan asistir a los diálogos se estableció que es necesario que se asegure un cese unilateral de hostilidades por un tiempo suficiente y prudencial. Los diferentes grupos guerrilleros deben reconocer que el objetivo final de todo diálogo sólo podrá ser posible y cuando se desenvuelva en un ambiente de completa claridad y de absoluto compromiso con los propósitos de paz.

 

Existen mecanismos para el debate amplio de las ideas

 

Igualmente se prevé la necesidad de encontrar alternativas para que los diversos grupos guerrilleros puedan debatir y buscar apoyo a sus ideas y proyectos. En la Iniciativa para la Paz se contemplaron audiencias públicas como mecanismos útiles para tal fin. En la actualidad se ha considerado viable que se realicen dentro de un plazo determinado y con un temario convenido con sus representantes y los jefes de los grupos guerrilleros que previamente hayan cumplido con las condiciones estipuladas. Estos se deberán realizar necesariamente con las garantías y dentro del marco de la democracia plena que hemos venido construyendo. La declaración también se refiere a la ratificación unilateral del cese al fuego que hace el M-19, como manifestación del propósito de esa organización de crear un ambiente necesario de distensión. El comunicado, además, informa al país que el Gobierno ha establecido temas y plazos para definir una agenda de trabajo con el M-19, que si se desarrolla cabalmente promoverá su reincorporación a la vida democrática.

 

Una paz estable y no acuerdos transitorios

 

El país debe saber que estamos buscando una paz estable y permanente y no acuerdos ambiguos y transitorios. Por ello, debo advertir que tal reunión es sólo un primer paso en la dirección correcta. Estamos conscientes de que no existen fórmulas mágicas para encontrar la convivencia. La actitud del M-19 contrasta con la de otros grupos guerrilleros que continúan asesinando campesinos, atacando soldados y realizando acciones dirigidas a destruir el patrimonio económico y democrático de los colombianos. Tales grupos guerrilleros anunciaron un cese al fuego, no para avanzar hacia la paz sino para armarse con el fin de incrementar sus atentados terroristas y sus acciones violentas.

 

La fuerza pública actuará para restablecer el orden público

 

La opinión pública bien sabe que un cargamento de 10 toneladas de armas provenientes de Portugal fue interceptado por las autoridades en Jamaica. El Gobierno mantiene el pulso firme frente a los alzados en armas que no han demostrado, con hechos inequívocos, su voluntad sincera de reincorporarse a la vida democrática. La fuerza pública seguirá desarrollando plenamente sus acciones para restablecer el orden público. La ciudadanía, tal como lo ha hecho el Gobierno nacional, debe respaldar vigorosamente a las fuerzas del orden y prestarles su colaboración decidida en la lucha contra la subversión, el terrorismo, el narcotráfico y el crimen organizado.

 

La política de reconciliación está acercándonos a una paz sólida y duradera

 

Las reformas que estamos realizando, la política de reconciliación del Gobierno y la Iniciativa para la paz es la salida que reclama la abrumadora mayoría de los colombianos. Sé que la paz no se logrará mañana, ni en una semana y quizás tome más tiempo. Pero los desarrollos recientes son un paso significativo hacia la convivencia. Dentro del estricto respeto a la Constitución y a las leyes y fiel a los compromisos que asumí con el pueblo colombiano, continuaré las acciones que hagan menos esquiva y lejana la paz por la cual he estado trabajando desde cuando tomé posesión de la Presidencia de la República.

 

 

Fuente: Villarraga Sarmiento, Álvaro, compilador y editor. (2009) Gobierno del Presidente Virgilo Barco 1986-1990. Se inician acuerdos parciales, pacto político con el M-19. Tomo 2 - Serie el Proceso de Paz en Colombia. Bogotá, Colombia: Fundación Cultura Democrática, FUCUDE

 

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