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- Proceso de paz con el M-19
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SALUDO POR LA ACTITUD DE RESPALDO AL DIÁLOGO
Septiembre 28 de 1982
Carta del Comando Superior del M-19 al Senador Germán Bula Hoyos
Hoy, que la búsqueda de los caminos de la paz incluye a todo el país y que desde todos los rincones de la geografía patria, se escuchan voces abogando por la apertura democrática, su actitud adquiere una especial relevancia y su contribución entusiasta para allanar caminos de entendimiento, merece el reconocimiento de la Nación entera.
Al encarar como miembro del Parlamento el diálogo con nuestro movimiento encarnado en Jaime Bateman, usted ha roto los caducos prejuicios de sus antecesores, que se devanaron inventando teorías para justificar su silencio y su monólogo, en un momento en que el país exigía diálogo.
La actitud asumida por usted y por los integrantes de la Comisión Primera del Senado, al respaldar el diálogo con los dirigentes de nuestro movimiento, la resaltamos, pues es el comienzo de la recuperación de la autonomía e independencia del poder legislativo.
Su decisión, al acudir a lo que la prensa llamó Encuentro histórico del Parlamento y Bateman, nos muestra que las tradiciones liberales, esa herencia de Uribe y Gaitán, es posible recuperarlas para bien del país, y como Usted dice, marchar con los pasos de la historia y asumir el reto que nos ha deparado el destino.
Creemos que se han avanzado grandes distancias en el conocimiento directo de los propósitos que nos mueven y que estamos ofreciendo al país. Creemos que a estas alturas, nadie puede equivocarse respecto de nuestra sinceridad. Usted ha sido testigo único de ella y como muchos colombianos, sabe con certeza que nuestra propuesta está llena de patria.
Nosotros aspiramos a darle continuidad y dimensión nacional a lo que usted, en representación del Parlamento, y el M-19 hicieron. Cada día estamos más convencidos de que a grandes males, grandes soluciones.
Nosotros seguimos insistiendo en que diálogo debe ser nacional, debe incluir a todas las fuerzas vivas de la colombianidad, porque es la única forma de comprometer toda la vitalidad, todos los sectores de la producción, todas las fuerzas políticas, sociales y morales, todas las corrientes de pensamiento y opinión, todas las manos y las mentes, en esa gran empresa que se llama apertura democrática. Hoy es posible encaminar los esfuerzos de todos hacia la superación de los problemas más sentidos de las mayorías. Hoy es posible derrotar el guerrerismo de las minorías.
Hoy es criminal oponerse a que en Colombia reine la paz y la concordia. Hoy es criminal alargar el tiempo porque no disponemos de él y porque la hora es de decisiones y la causa de la patria no da espera. Le ha correspondido a usted la responsabilidad de ser el ponente de un proyecto que decrete la amnistía, que sea la puerta que abra senderos de entendimiento y descongele el ambiente de paz, pasando a hechos de paz.
Usted conoce nuestra posición y sabe que nos identificamos en la necesidad de que la amnistía sea general y sin condiciones, porque el país ya no aguanta una frustración más, y porque sin los elementos general y sin condiciones, una amnistía no pasaría de ser letra muerta.
Sabemos que en el proceso de abrir caminos democráticos, y allí ubicamos la amnistía general y sin condiciones, vamos encontrando sectores minoritarios que se oponen abiertamente a cualquier cambio por mínimo que sea. Son ellos los enemigos de la paz y de la democracia, son ellos los emisarios de la guerra y los detentadores de los privilegios, es a ellos a quien la Nación debe ubicar y no perder de vista.
Son los enemigos de la paz, quieren embarcar al parlamento en la ya manida discusión de los delitos atroces.
Estamos de acuerdo con usted en que los delitos de singular atrocidad, que son los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad, jamás podrán ser amnistiados; porque jamás estos crímenes podrán tener fuero propio, porque en el universo de la política y menos en el de la revolución, donde actúan los hombres y donde el M-19 ha comprometido todos sus recursos, no caben aquellos que atentan contra el hombre.
Porque en el campo de la política, que es donde los hombres se proyectan sobre la sociedad y ponen en juego toda su capacidad para transformarla y mejorarla, jamás podrán tener perdón y olvido estos crímenes de singular atrocidad como la muerte y la violación de mujeres y niños, como la tortura o tratamientos inhumanos, como el arrasamiento de la población civil, tan de moda hoy, esto para citar sólo tres casos.
Estas conductas que el derecho de gentes ha regulado a lo largo de la historia, no podrán ser perdonados ni olvidadas, en eso apoyamos su posición. En ella están los antecedentes con el general Uribe Uribe, con el general Rojas, con Lleras Camargo, en ella está la legislación que regula la guerra entre las naciones y que condena los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad, por ser crímenes de singular atrocidad.
Su actitud franca y abierta al diálogo y su ánimo al servicio de la nación han provocado la ira de más de un editorialista de la gran prensa. Pero una vez más, debe saber que en su empeño de aportar a la conquista de la democracia y de la Paz puede contar con nuestra mano sincera y fuerte.
Por el Comando Superior:
(Fdo.) JAIME BATEMAN CAYÓN, IVÁN MARINO OSPINA, ÁLVARO FAYAD, CARLOS PIZARRO, CARLOS TOLEDO PLATA, LUIS FRANCISCO OTERO, GERMÁN ROJAS, MARCOS CHALITAS, GUSTAVO ARIAS.
Fuente: Villarraga Sarmiento, Álvaro, compilador y editor. (2009) Gobierno del Presidente Belisario Betancur 1982-1986. Tregua y cese al fuego bilateral FARC, EPL, M-19, ADO. Tomo 1 - Serie el Proceso de Paz en Colombia. Bogotá, Colombia: Fundación Cultura Democrática, FUCUDE

