Julio 12 de 1998
Iniciativa de paz de Maguncia (Acuerdo de Puerta del Cielo) Julio 12 de 1998
El Espectador, julio de 1998
Ernesto Samper es investido presidente en agosto de 1994 precedido por unas elecciones marcadas por el escándalo de la financiación de su campaña presidencial, el cual fue denunciado por su contendor, el conservador Andrés Pastrana que derivó en la apertura del proceso 8000.
Enmarcados en el contexto de un presidente inmerso en una crisis política, la administración Samper al igual que la de sus antecesores, emprendió iniciativas de paz para tratar de finalizar el conflicto armado, en esa dirección es nombrado Carlos Holmes Trujillo alto comisionado para la paz y se crea la Comisión de Acción para la paz en 1994 con la promulgación del decreto 2107.
El gobierno se había planteado establecer comunicación con distintas organizaciones alzadas armadas, especialmente con el ELN, el EPL y el movimiento “Jaime Bateman Cayón”, en el caso de este último se conformó una Comisión Facilitadora en 1995, integrada por Alberto Giraldo Jaramillo, arzobispo de Popayán; Libardo Orjuela, rector de la Universidad Libre de Cali; Germán Rojas Niño, del M 19, entre otros.
Un año más tarde, el gobierno insistió en organizar mecanismos de acercamiento y diálogo nacional tendientes a plantear iniciativas de paz, en ese sentido se conformó la Comisión de Conciliación Nacional con miembros de la iglesia católica, intelectuales, políticos, periodistas y líderes económicos y sociales. Por otra parte y a través de la ley 434 de 1998 el gobierno crea el Consejo Nacional de Paz también con las mismas intenciones y la misma base orgánica.
Paralelamente, y de forma secreta, se preparaba un proceso de paz con la guerrilla del ELN, este proceso contó con la participación especial de la iglesia católica colombiana y la alemana, así como la del gobierno alemán, este último, había adelantado enlaces a través del agente Werner Mauss y su esposa desde la década de los ochentas y se había servido de aquel para la negociación en la liberación de secuestrados y en el establecimiento de acercamientos con el mando del ELN para emprender un eventual proceso de paz.
Las gestiones de Mauss por encargo del gobierno alemán comenzaron a dar resultados en noviembre de 1995, momento en el que el agente se reunió con miembros de la cúpula del Ejército de Liberación Nacional y se acordó la organización de una gira por Europa de estos últimos para la generación de acercamientos y el planteamiento de un prospectivo proceso de negociaciones.
La gira en efecto tiene lugar tras una autorización gubernamental, y durante 1996, 19 miembros de la organización encabezados por alias Antonio García visitan Noruega, Holanda, España, Suiza, Italia y Francia, sin embargo, el carácter secreto del proceso de acercamientos se frustra cuando los esposos Mauss son capturados por la Policía a finales de 1996 cuando mediaban en la liberación de una ciudadana Alemana, el hecho tiene como consecuencia la filtración de la información sobre los acercamientos secretos y los pone en crisis.
El proceso de acercamientos dura un año en ciernes mientras se resolvía favorablemente la situación judicial del agente alemán y su cónyuge, una vez solucionado el impasse, Mauss reactiva los contactos con la insurgencia camilista en diciembre de 1997 y de esta forma se abre paso una ruta de eventos preparatorios de lo que se conocería como el acuerdo de Puerta del Cielo.
Paralelamente, el gobierno Colombiano y su Comisión de Conciliación Nacional gestionan en conjunto con el gobierno español la celebración de una reunión en Madrid entre miembros del gobierno, con Milton Hernández y Juan Vásquez, delegados por la insurgencia del ELN para concebir el preacuerdo del Palacio de Viana en la capital española, que pretendía la activación de una Convención Nacional, mecanismo que encamine una posible asamblea nacional constituyente. la cual es ratificada en la cárcel de Itagüí por Francisco Galán, el alto comisionado para la paz y con la concurrencia de la Comisión de Conciliación. No obstante, el mencionado preacuerdo fue filtrado a la prensa lo que puso en peligro al proceso.
La situación se vió agravada por la muerte de alias “El Cura Pérez” jefe máximo del ELN, de quien se decía no había alcanzado ratificar personalmente lo acordado en Madrid, sin embargo Francisco Galán manifestó que aquel si conocía los acuerdos y en efecto había dado el aval para ratificarlos.
Esta nueva crisis fue conjurada por la mediación de las conferencias episcopales de Colombia y Alemania y la gestión del agente Mauss, todo ello derivó en lo que se conoce como el acuerdo de “Puerta del Cielo” - el nombre se desprende del convento donde se celebraron las reuniones- en la ciudad alemana de Maguncia en los meses de junio y julio de 1998.
El acuerdo fue el resultado de reuniones sostenidas por la iglesia católica colombiana y alemana el mando del ELN representado por alias Pablo Beltrán y Oscar Santos, y miembros de la sociedad civil entre los que se destacan monseñor Luis Augusto Castro, Sabas Pretelt, José Noé Ríos, Jaime Bernal Cuellar, Gabriel Izquierdo SJ, Luis Carlos Villegas, Augusto Ramírez Ocampo, entre otros, así mismo, el equipo de paz del gobierno si bien no participó de las deliberaciones, se mantuvo al tanto de lo acordado y atento a su desarrollo.
En lo concerniente a los contenidos, el acuerdo se plantea como la plataforma para el establecimiento de un proceso de paz formal con el ELN, así como en elevar la importancia de la propuesta de la Convención Nacional como catalizador de la paz y mecanismo para la ampliación de la democracia y la superación del conflicto, también considera central la participación de la sociedad civil en las negociaciones.
Otros aspectos relevantes del acuerdo tienen que ver con la consolidación del movimiento Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la paz, la humanización de la guerra a través de medidas que condenen las acciones hostiles y las masacres auspiciadas por agentes del Estado, la superación de la impunidad, la identificación de bienes de los bienes protegidos, la no incorporación de menores y el apoyo a la convención de Ottawa sobre minas antipersonales, y la defensa de los recursos naturales -elemento central en el discurso de esta insurgencia- así mismo estableció una regulación de la actividad del secuestro.
Esto último del secuestro levantó una ola de indignación general en la ciudadanía colombiana quien observó que los acuerdos de cierta forma legitimaban el secuestro dentro de las actividades propias de la lucha insurreccional, igualmente se criticó que no se evidenciara un compromiso de interrumpir terminantemente la voladura de oleoductos e infraestructura petrolera.
El impulso del proceso promovido por los acuerdos de Maguncia permitió que en Julio de 1998 se conformara la Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la paz e incluso el inicio de los diálogos de paz con el ELN en octubre del mismo año , en esa dirección tanto el Gobierno como la insurgencia se reunirían en Rio Verde Antioquia, con el objeto de realizar los preparativos para la organización de la Convención Nacional.
Pero ese impulso se empieza a diluir entre otras, por los acercamientos del gobierno Pastrana con la insurgencia de las FARC y la posterior apertura de los diálogos del Caguán, sumado a hechos de violencia como la voladura del oleoducto central a la altura del municipio de Machuca en Antioquia cuyo saldo de 70 muertos genera un rechazo nacional al ELN y a las iniciativas para adelantar negociaciones con esa guerrilla.
Oscar Daniel Feliciano Fajardo
FUNDACIÓN PAÍS POSIBLE

