Julio 23 de 1990
Como es de su conocimiento, el Ejército Popular de Liberación -EPL- y el Gobierno nacional nos encontramos adelantando un proceso de diálogo y negociación que busca la finalización del conflicto armado, el logro de unas transformaciones políticas, sociales y económicas y de una verdadera apertura democrática en el país.
Desde la firma del documento de voluntades del 24 de mayo hasta la fecha nuestra organización ha venido dando reales muestras de su voluntad para contribuir al proceso, mientras que algunas instancias gubernamentales y de las fuerzas armadas no se han movido un ápice en este sentido, interesadas en no dejar avanzar este proceso, por el contrario, como lo ilustra el caso de Córdoba persiste el interés de algunos sectores por no dar paso a la distensión y el aclimatamiento necesarios para seguir andando el camino que nos hemos propuesto. Debemos decir que los acuerdos de negociación se encuentran seriamente debilitados en momentos en que nos aprestamos a realizar la reunión con el gobierno nacional.
Conocemos el documento público expedido por usted, en el que expresa su apoyo a los diálogos y su interés por continuarlos, igualmente sabemos que es informado permanentemente sobre los pasos alcanzados por el señor Ministro de Gobierno Horacio Serpa Uribe y por el Consejero Presidencial para la Paz Rafael Pardo Rueda. No entendemos entonces, como usted le presenta al país una propuesta de convocatoria y conformación de la ANC que de hecho desconoce los pasos dados por nosotros hasta el momento y el querer de los diversos sectores democráticos y progresistas del país.
Al conocer su propuesta acerca de la Asamblea Nacional Constituyente somos claros y contundentes en expresar nuestro rechazo de conjunto, pues no materializa el masivo respaldo popular del 27 de mayo, es contraria al carácter democrático, soberano y autónomo que debe tener la asamblea que requieren las amplias mayorías de Colombia.
Es bueno recordar, Señor Presidente, que el pueblo colombiano con los 5 millones de votos depositados en favor de la ANC, le otorga a usted un mandato, el cual no puede ser modificado bajo ningún pretexto, ni sometido a los chantajes y maniobras del clientelismo y demás sectores antidemocráticos del país. El Ejército Popular de Liberación -EPL- no dará un paso adelante para legitimar lo que hoy se quiere realizar con su alternativa, pues ante todo nos debemos a las masas colombianas y por ellas es que estamos en esta negociación.
Reiteramos nuestro apoyo a las conclusiones emanadas del Congreso Preconstituyente realizado los pasados 14 y 15 de julio, que son contrarias a un espíritu restrictivo y posibiliten la participación de todos los sectores políticos y sociales que hoy confluyen en el acontecer político nacional. Dicha propuesta entre otras cosas, contempla un número de 300 constituyentes. Creemos que este elemento estimula el carácter amplio y representativo que debe tener la ANC.
Relacionado con lo anterior, exigimos las garantías políticas para la campaña electoral, el uso del tarjetón y la financiación estatal de ésta. En síntesis hacemos nuestras el conjunto de conclusiones que han unido a las diversas fuerzas democráticas y populares del país. El movimiento insurgente como fuerza viva de la nación y nosotros como parte de él consideramos que debemos participar en la ANC con un número no inferior a 15, sin la precondición de la desmovilización, pues no podemos permanecer al margen de este primer intento por materializar la participación del constituyente primario.
Doctor Gaviria: la propuesta hecha por usted al país, va en contravía al proceso de paz que venimos adelantando y es de gran preocupación para nosotros de que ese vaya a ser el rumbo que guíe su gobierno. Por tales motivos, pensamos que de no modificarse tal propuesta se verá seriamente afectado el interés del conjunto del EPL de llegar a la exitosa culminación del proceso que hemos iniciado por el bien de las mayorías nacionales. También es inaceptable para nosotros la exclusión que se hace del conjunto de la Coordinadora Guerrillera «Simón Bolívar». Hemos reiterado en documentos anteriores que el problema nodal del proceso es la creación de condiciones hacia los cambios políticos y de todo orden que requieren los colombianos. Por tanto, consideramos que el movimiento insurgente tiene derecho con voz y voto a hacer parte de las discusiones en la ANC, sin que exista prerrequisito alguno más que su disposición a aportar a la solución política negociada al conflicto armado.
Las más diversas organizaciones y personalidades vienen presentando opiniones y propuestas en torno a la asamblea. Pensamos, que lo más democrático es escucharlas y tratar de llegar a los consensos necesarios. A nuestro entender lo más procedente sería que su gobierno, una vez instalado legitime una comisión preparatoria con representación de todos los partidos políticos, organizaciones sociales, sindicales y gremiales, la Iglesia, organizaciones indígenas, los grupos insurgentes y el movimiento estudiantil. Allí podría darse una verdadera recepción de propuestas en torno a los mecanismos de integración y elección y por lo menos un temario global sobre lo que el país viene reclamando con mayor fuerza.
Para hablar de estos y otros temas queremos invitarlo para que junto con sus asesores nos visiten en Pueblo Nuevo, ojalá antes del 7 de agosto, confiamos que todo intercambio que podamos hacer en estos momentos contribuirá positivamente al logro común que todos nos hemos propuesto: una verdadera apertura democrática sobre la base de una paz con justicia social. Le aseguramos que será bienvenido, Señor Presidente: Tiene usted la palabra.»
POR EL MANDO CENTRAL DEL EPL:
BERNARDO GUTIÉRREZ, JAIRO MORALES, OMAR CAICEDO.
Fuente: Villarraga Sarmiento, Álvaro, compilador y editor. (2009) Gobierno del Presidente Virgilo Barco 1986-1990. Se inician acuerdos parciales, pacto político con el M-19. Tomo 2 - Serie el Proceso de Paz en Colombia. Bogotá, Colombia: Fundación Cultura Democrática, FUCUDE

