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CARTA DEL MINISTRO DE GOBIERNO HORACIO SERPA A LOS COMANDANTES DEL ESTADO MAYOR DEL EPL: IDENTIFICACIÓN DE TEMAS FUNDAMENTALES PARA EL PROCESO DE PAZ
Junio 18 de 1990
Quiero, en primer término, hacerle llegar a ustedes y a todos los miembros del Ejército Popular de Liberación un saludo en nombre del Gobierno Nacional y expresarles nuestra sincera complacencia por los pasos decisivos que hasta ahora se han dado en el proceso de paz, concretamente en esta fase que hemos denominado de distensión.
Los acuerdos suscritos en las últimas semanas entre el Gobierno Nacional y el EPL representan, sin duda, el firme y esperanzador inicio de un proceso que busca alcanzar una paz estable y duradera en beneficio de todos los colombianos. Nos corresponde ahora, dar nuevos pasos. Es menester, profundizar el proceso creando nuevos mecanismos, estableciendo un cronograma de actividades, fijando una agenda de discusión, marcando unas etapas para ir cumpliendo sucesivamente. Tenemos, en fin, la responsabilidad de establecer un marco de acuerdos que nos permita desarrollar los objetivos ya planteados dentro del proceso.
Sobre esto, el Consejero Presidencial para la Reconciliación y sus asesores ya han tenido con ustedes unas discusiones en la cuales el Gobierno y el EPL han podido identificar los temas fundamentales del diálogo y la negociación mirando, por supuesto, tanto los intereses particulares de unos y otros, como aquellos de carácter común. Quisiera en este momento, cuando nos encontramos preparando la reunión general del Gobierno nacional y el Mando del EPL, plantearles la posición del Gobierno respecto a estos temas de tanta importancia para el proceso de paz en el cual estamos empeñados.
EL GOBIERNO NACIONAL FRENTE A LAS DISTINTAS MANIFESTACIONES DE VIOLENCIA REGIONAL
No se escapa al Gobierno del Presidente Barco el hecho de que en algunas zonas donde opera el EPL, confluyen distintas manifestaciones de violencia, entre las cuales se destacan la presencia de otros movimientos alzados en armas y de grupos de sicarios comúnmente llamados paramilitares. Es el caso concreto de regiones como las de Urabá y Córdoba. Esta circunstancia hace que el manejo del orden público en esas regiones sea en extremo complicado.
Frente al fenómeno del paramilitarismo, no hay una respuesta distinta del Gobierno que la de enfrentar a estos grupos con todos los medios constitucionales a su alcance. En estas regiones se viene reforzando la presencia de elementos de las Fuerzas Armadas y de Policía para contrarrestar los crímenes y atrocidades que han cometido estos grupos. Se viene reforzando igualmente la presencia de los organismos de seguridad e inteligencia y aquellos de investigación judicial. Los resultados, aunque parciales, son alentadores especialmente en Córdoba. La decisión del Gobierno es no ceder en esta lucha. Capturar a los cabecillas de tales grupos y desmantelarlos. Es un propósito que requiere, sin duda, de la solidaridad ciudadana.
En cuanto a los demás grupos de alzados en armas, el Gobierno mantiene en alto la bandera del diálogo y el entendimiento con todos aquellos que muestren, no sólo en las palabras sino fundamentalmente en los hechos, voluntad cierta de reconciliación. En caso contrario, la fuerza pública continuará cumpliendo sus responsabilidades de mantenimiento y restablecimiento del orden público.
Nos llenan de esperanza los resultados positivos que se lograron en el proceso con el M- 19 y los que actualmente desarrollamos con el EPL, el Quintín Lame y el PRT.
Es consciente también el Gobierno de que es necesario apoyar todas las manifestaciones de la sociedad civil regional de realizar reuniones y foros que busquen comprometer las voluntades en el empeño de la pacificación. Estaremos atentos a participar y, en casos concretos, a propiciar ese tipo de reuniones en las cuales participen no sólo del Gobierno regional y nacional sino las fuerzas vivas locales, la Iglesia y los estamentos populares. Deben ser diálogos regionales por la paz, donde se analice la problemática del conflicto a ese nivel, se planteen soluciones viables y se de inicio a procesos de trabajo conjunto. Será una labor positiva de construcción de procesos de distensión que logren sumar voluntades para acli matar la paz en las regiones respectivas. Todo ello, obviamente, como una labor paralela y de acompañamiento al diálogo directo que llevan a cabo Gobierno y EPL.
ACCIONES SOCIOECONÓMICAS EN REGIONES RURALES POBRES
Es consciente así mismo el Gobierno nacional, que muchas de las zonas donde tiene presencia el EPL, requieren de un esfuerzo del Estado en inversiones de infraestructura, servicios y apoyo institucional para la producción. Son regiones la mayoría de ellas de colonización reciente atendidas hoy por el Plan Nacional de Rehabilitación que puso en marcha la actual Administración.
El Gobierno nacional está dispuesto a intensificar el trabajo del Plan de Rehabilitación en esas áreas, acordando con la comunidad las obras y las inversiones más urgentes dentro del marco de los Consejos Municipales de Rehabilitación. Para ello, se buscará concertar con la próxima administración, partidas adicionales a las que actualmente se tienen previstas.
Por otra parte, una vez alcanzando el propósito fundamental del proceso, esto es ponerle fin al conflicto armado, podría pensarse en el establecimiento de un Fondo de Paz, que entraría, con un esquema que involucre la participación de la comunidad, a atender antiguas zonas de violencia con obras de claro beneficio comunitario. Esto, por supuesto, es una iniciativa del actual Gobierno que sin duda apoyará y promoverá la próxima administración.
ASPECTOS POLÍTICOS: CONVERSIÓN DEL EPL EN PARTIDO Y ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE
Dos aspectos centrales hacen relación al tema político dentro de este proceso. En primer lugar, la conversión del Ejército Popular de Liberación en partido político. Esto tiene para el Gobierno un gran significado. Es la posibilidad de que el EPL continúe luchando por sus ideales, los de ayer y los de hoy, pero dentro del contexto de las instituciones y los espacios que ofrece la democracia colombiana y no al margen de ella en la clandestinidad. Es claro para nosotros que el cambio que requiere hoy Colombia es un cambio por métodos pacíficos y que todos los sectores deben aportar a ese empeño patriótico.
Por supuesto estamos pensando en una democracia renovada y unas instituciones reformadas, que puedan responder a los retos de la nueva Colombia. Y aquí, entendemos que resulta fundamental el tema de la Asamblea Nacional Constitucional como una de las herramientas más importantes de cambio con que cuenta hoy el país.
Este Gobierno considera que cumplió a cabalidad su objetivo de lograr el pronunciamiento ciudadano en la consulta que se dio el pasado 27 de mayo. Los desarrollos posteriores deben ser liderados por los nuevos protagonistas de la política nacional y al respecto ya se ha pronunciado el Señor Presidente Electo. De sus manifestaciones se puede deducir que en las conversaciones previas a la convocatoria participarán distintos sectores políticos y sociales y que, incluso, podrían intervenir voceros legales de los sectores insurgentes en el proceso de negociaciones para la paz con el Gobierno. Es evidente para el país que una de las causas que justificó la consulta del 27 de mayo fue la utilidad del proceso de reformas para el entendimiento democrático con los alzados en armas. Debo anotar, eso sí, que el Señor Presidente Gaviria ha manifestado clara y enfáticamente que en la Asamblea Nacional no podrán, de ninguna manera, participar sectores armados en actitud de beligerancia, lo que es fácilmente explicable.
ITINERARIO PARA FINALIZAR LA LUCHA ARMADA
Por otra parte, el tema del itinerario para finalizar la lucha armada, sus plazos, sus condiciones, sus mecanismos, debe ser uno de los aspectos fundamentales del diálogo directo entre el Gobierno y el EPL. En la intervención pública que en nombre del Gobierno nacional hice recientemente en el Foro por la Paz y el Futuro de Urabá, dije concretamente que el Gobierno es consciente de que no está adelantando gestiones de paz con una guerrilla vencida y que valora la sinceridad que observa en los planteamientos y en los actos recientes del EPL en procura de lograr un ambiente favorable para las negociaciones.
Pero dije también que la insurgencia debe ser consciente de que el Gobierno cumple estas tareas en el definido propósito de alcanzar para el país su vinculación cierta a la vida democrática y civil. Un apoyo importante a la confiabilidad que ante la opinión pública debe tener el proceso que actualmente desarrollamos, es un claro pronunciamiento del EPL sobre que los pasos hasta ahora cumplidos y los que se desarrollarán en el futuro, constituyen un diáfano itinerario hacia la finalización de la lucha armada.
SOBRE LA CONTINUIDAD DEL PROCESO
Se controvierte públicamente acerca de las disensiones internas que sobre el proceso de paz existen en el EPL. Habiéndose ya logrado importantes avances y existiendo respecto de ellos un vital interés nacional que apoya el pueblo colombiano, confiamos plenamente en que, de existir las diferencias, serán superadas plenamente y los acuerdos definitivos serán acogidos por el conjunto de esa organización.
Finalmente, el Gobierno Nacional es consciente de la necesaria continuidad que debe tener este proceso de paz. Precisamente por lo fundamental que resulta este aspecto, el Gobierno del Presidente Barco ha informado al Señor Presidente Electo sobre todos los diálogos y los compromisos adquiridos y ha recibido en relación con ellos y los pasos siguientes, su trascendente beneplácito. Esto, asegura la continuidad del proceso y, sin duda, su exitosa culminación.
Fuente: Villarraga Sarmiento, Álvaro, compilador y editor. (2009) Gobierno del Presidente Virgilo Barco 1986-1990. Se inician acuerdos parciales, pacto político con el M-19. Tomo 2 - Serie el Proceso de Paz en Colombia. Bogotá, Colombia: Fundación Cultura Democrática, FUCUDE

