¿POR QUÉ PARTICIPAMOS EN LA NUEVA COMISIÓN DE PAZ?

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Octubre 28 de 1985

 

Comunicado del Comité Ejecutivo Central PCC ML, EPL

 

El gobierno de Belisario Betancur nombró una nueva Comisión de Paz que integra las anteriores comisiones de paz, diálogo y verificación. El objetivo de esta nueva maniobra aparece bastante nítido. La burguesía trata de pasar a una «nueva etapa» sin haber cumplido los acuerdos anteriores y tiene la pretensión de confundir al movimiento revolucionario y capitalizar en su favor las propuestas conciliadoras de los revisionistas.

 

En el ocaso de su mandato presidencial, en medio de agudas contradicciones sociales y con un movimiento guerrillero y revolucionario activo y beligerante, se mueve otra carta de la baraja presidencial. El gobierno quiere jugar fuerte aunque la verdad es que no puede ocultar sus inconsecuencias y debilidades. Salen a flote con relativa facilidad las incongruencias de su manejo, las contradicciones entre sectores políticos de la burguesía, sobre todo en los que se refiere a las próximas elecciones y al comportamiento en ellas.

 

La verdad es que la burguesía no ha cumplido con los acuerdos de cese al fuego y diálogo nacional y no da muestras de querer cumplir. Por el contrario, agudiza la represión y la ofensiva militar contra el movimiento guerrillero. Y en lo que se refiere a las reformas políticas y económicas las tira al tarro de la basura encubriendo su impotencia con una verborrea demagógica.

 

Nuestro partido opina que la nueva Comisión de Paz no tiene la capacidad ni las condiciones para garantizar las bases políticas de una nueva etapa en el proceso de los acuerdos. Su marco político tan restringido, así sea menos voluminosa que la anterior, las contradicciones que han surgido desde su propio nacimiento y lo limitado de sus funciones, no auguran éxitos. De ahí que las expectativas que algunos han creado en torno a ella sean meras ilusiones.

 

La representación del Comité Ejecutivo Central del Partido que fue nombrada para participar en la comisión, asume su presencia en términos de exigir el cumplimiento de los acuerdos firmados por nuestras organizaciones con el gobierno, por cierto, sienta sus diferencias con el pacto de La Uribe firmado por las FARC, pacto con el cual no estamos comprometidos. Al mismo tiempo continuará su labor de denuncia del cerco militar contra el EPL y otras fuerzas guerrilleras.

 

Entendemos que este nuevo proyecto del gobierno muestra una vez más que los canales burgueses del parlamento no tienen la capacidad política para dar respuesta a las exigencias del proletariado y del pueblo. Se explica entonces que el Presidente del Senado no acepte su participación en la nueva Comisión de Paz porque le avergüenza, por decir lo menos, reconocer públicamente la inutilidad del parlamento burgués y sus intereses antipopulares.

 

¿Cómo explicar entonces la negativa del Partido Liberal, sino en el marco de los celosos políticos electoreros y en su torpeza para hacer propuestas políticas diferentes a las del partido de gobierno, sin violentar y agudizar aún más la crisis política que vive el país? Trata de torpedear al gobierno sin desbaratar la maniobra burguesa de desmovilizar a la revolución, es una contradicción difícil de resolver para los liberales y por ello optan por unas posturas poco hábiles.

 

La burguesía tiene en la mano a los revisionistas y a cada paso los utiliza a cabalidad. Los pone a desempeñar un rol de guardianes de las instituciones burguesas, de la democracia de pacotilla y de amantes de la paz para el pacto social, mientras el P.C. se limita a un regateo burocrático en la Comisión.

 

Los marxistas-leninistas tenemos unas propuestas muy claras que hemos dado a conocer a todo lo largo y ancho de esta coyuntura. Somos los luchadores más consecuentes por las libertades políticas y estamos conscientes de que ellas sólo pueden ser conquistadas con la lucha y no por las dádivas de nadie. Por cierto que nuestro compromiso es en términos de alcanzar una real apertura democrática para hacer avanzar el proceso de la revolución.

 

El Comité Ejecutivo Central del Partido entiende que su participación permite un manejo de conformidad con la situación política y no supedita su lucha y su actividad a la presencia en dicha Comisión. Al mismo tiempo llama a todo el Partido a potenciar la lucha por la conquista de una verdadera apertura democrática y por la concreción de un frente popular para este propósito.

 

Nuestro Partido y su brazo armado el EPL, dirigido por él, no pierde de vista sus objetivos, se mantiene vigilante ante las provocaciones y agresiones de las Fuerzas Armadas de la burguesía y deja sentada su plena disposición para responder ante la agresión.

 

Fuente: Villarraga Sarmiento, Álvaro, compilador y editor. (2009) Gobierno del Presidente Belisario Betancur 1982-1986. Tregua y cese al fuego bilateral FARC, EPL, M-19, ADO. Tomo 1 - Serie el Proceso de Paz en Colombia. Bogotá, Colombia: Fundación Cultura Democrática, FUCUDE

 

 

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