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REUNIÓN EN ESPAÑA DEL PRESIDENTE BELISARIO BETANCUR Y LA COMANDANCIA DEL M-19
Octubre 8 de 1983
Carta del M-19 al Presidente de España, Felipe González
Hemos encontrado en España una puerta hacia el diálogo por la paz en nuestra Colombia: usted y su gobierno han hecho posible que, por primera vez en décadas de historia nacional, el gobierno, hoy en manos del presidente Belisario Betancur, y el movimiento guerrillero, hoy acá representado por el Movimiento 19 de Abril, M-19, se hayan reunido para dar inicio a lo que debe ser un gran diálogo por la concordia nacional en el país.
Para nosotros, como demócratas y latinoamericanos, tiene especial significado que sea España, un país que ha dado pasos decisivos hacia la democracia, quien hoy estreche lazos con América Latina, basados en la igualdad y la solidaridad, y haga suya la causa de los pueblos que ansían la paz y la libertad en nuestro continente.
Estos son hechos que contribuyen a nuestra América a salir de su soledad histórica y a reencontrarse con una hispanidad solidaria. Hoy pueblos con una historia común, con una identidad cultural y humana, se acercan en su búsqueda de nuevos caminos que conduzcan a la democracia y a la posibilidad de decidir sobre su destino, camino de no alineamiento, caminos de independencia, caminos propios y acorde a la realidad de nuestros países.
Hoy el futuro de la democracia latinoamericana se juega en Centroamérica; es en estos pequeños países donde se libra la gran batalla por el derecho a la vida que para los pueblos es el derecho a su autodeterminación. El éxito de esta empresa por una paz digna y soberana requiere el apoyo de todos los amigos de la paz, de todos los combatientes por la democracia y de todos los defensores y amantes de la libertad en el mundo. España, tan cerca de nuestra patria latinoamericana por un pasado común y, hoy, unos ideales compartidos, puente entre Europa y América, ocupa en este gran esfuerzo un lugar central.
Nosotros compartimos como continente una realidad de injusticia y opresión, y unos anhelos de libertad y democracia. Así, lo que hoy se debate en Colombia no es el problema de la guerrilla, sino la necesidad de una verdadera democracia en lo económico, lo social, lo político, que no existe. La guerrilla es en este debate y en esta lucha la expresión de rebeldía de un pueblo que se abre camino hacia una real participación que rompa con unas estructuras estrechas, caducas e injustas.
Dispuestos a la lucha que sabemos exige la conquista de la democracia en Colombia, pero conscientes de que debemos hacer todo lo posible por evitarle al país el arduo camino de la guerra civil, hemos sido incansables en nuestra insistencia en el diálogo y la apertura política. La búsqueda de un diálogo por la paz en Colombia es tan urgente como en Centroamérica: en nuestro país no se trata de impedir la agresión y la intervención, pero sí de reducir el costo social y humano de la lucha por la democracia que hoy encuentra los mayores obstáculos en las fuerzas militaristas que pretenden derrotar las ansias de justicia y bienestar del pueblo.
De ahí que sea de gran trascendencia esta primera conversación directa y privada con el Presidente Belisario Betancur, encuentro que debe ser el comienzo para impulsar la paz. Debe ser el prólogo a un gran diálogo nacional por la democracia donde participen el gobierno, todas las fuerzas políticas, el movimiento guerrillero, los
gremios, las organizaciones populares, cívicas y religiosas, y todo colombiano dispuesto a buscar salidas democráticas a la crisis que vive el país. Tenga usted, señor Presidente, la seguridad de que nosotros, la democracia en armas, no ahorraremos esfuerzos para que esa paz y esa democracia sean una realidad en Colombia.
La amnistía ha sido un paso, pero usted sabe que superar décadas de violencia y aspiraciones de democracia frustradas, se requiere un largo proceso de paz, se requieren hechos que hagan frente a las fuerzas militaristas que, en propósitos y hechos, se preparan y adelantan la guerra contra las fuerzas democráticas y los anhelos
de libertad del pueblo.
Por esta razón, al conversar con el Presidente Belisario Betancur, reiteramos la necesidad de acordar un cese al fuego entre el Ejército y el movimiento guerrillero, para poder dar inicio al Diálogo Nacional. Hemos llegado al común acuerdo de conformar una comisión donde participen delegados personales, tanto del Gobierno como -en representación del movimiento guerrillero- de las FARC y del M-19 para preparar el diálogo.
Su apoyo ha sido definitivo, y estamos seguros de contar con él nuevamente cuando sea necesario realizar nuevos encuentros por la paz. Queremos que usted, señor Presidente, esté presente en Colombia cuando se abran los caminos del cese al fuego, y participen en el Diálogo Nacional de donde esperamos salgan acuerdos que contribuyan a avanzar hacia una Colombia libre, justa y democrática.
Y, más allá, su mediación, nuestra voluntad de paz y de vocación de democracia que nos identifica, permitirá un mayor acercamiento entre nosotros en el futuro.
Cordialmente,
(Fdo) IVÁN MARINO OSPINA
Comandante General del M-19
(Fdo) ALVARO FAYAD
Fuente: Villarraga Sarmiento, Álvaro, compilador y editor. (2009) Gobierno del Presidente Belisario Betancur 1982-1986. Tregua y cese al fuego bilateral FARC, EPL, M-19, ADO. Tomo 1 - Serie el Proceso de Paz en Colombia. Bogotá, Colombia: Fundación Cultura Democrática, FUCUDE

