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- Acuerdos de La Uribe
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HEMOS CUMPLIDO PERO NO ASÍ SE HA CUMPLIDO LA ORDEN PRESIDENCIAL, EXIGIMOS EL LEVANTAMIENTO DEL ESTADO DE SITIO
Octubre 7 de 1984
Memorando del Estado Mayor Central de las FARC-EP a la Comisión Nacional de Verificación del Cese al Fuego Tregua y Paz.
Por fin, luego de muchos inconvenientes que el Estado Mayor de las FARC-EP ha tratado de obviar, se reúne con nosotros la Comisión Nacional de Verificación de la cual hacemos parte Manuel Marulanda y Jacobo Arenas quienes en esta reunión contestamos: Presente!
Dejamos constancia de que por sugerencia nuestra, la reunión plenaria de la Verificadora ha debido realizarse en Dolores, Oriente del Tolima, despejado de tropas oficiales, primero el 14 de julio de 1984, luego el 5 de agosto y más tarde el 22 de septiembre, reunión que no pudo realizarse ya que en vez de despeje se dispuso un operativo militar en contra de la propia orden presidencial de despeje, lo que puso en grave peligro la política que paz que comienza con el Cese al Fuego y la Tregua, cuya fecha de iniciación debe definir esta reunión.
Dejamos constancia que en aras de la política de paz, por el momento, hemos renunciado a la realización de un potente acto de masas en Dolores frente al riesgo de ruptura de los Acuerdos de la Uribe ante el no despeje de tropas oficiales en el Oriente del Tolima.
Pero, seguiremos insistiendo en que las reuniones de la Comisión estén rodeadas de pueblo, para que ésta oiga y se entere de los problemas de las masas, oiga bien su voz y señale las rutas a seguir en la lucha por el afianzamiento de la paz, de la apertura democrática y la reforma política que es hoy el gran reclamo del pueblo colombiano.
El 28 de mayo de 1984, luego de un Pleno Ampliado al que asistieron todos los jefes de los Estados Mayores de los 27 Frentes, y todos los miembros del Estado Mayor Central de las FARC, con las firmas de todos nosotros, dimos la orden de Cese del Fuego a todos los frentes, columnas, compañías guerrilleras de nuestro movimiento en el país. De la misma manera, ese mismo día y a la misma ahora, el señor Presidente de la República le dio al Ejército, a la Armada, a la Aviación y a todos los mecanismos de inteligencia y seguridad del Estado.
De nuestra parte hemos cumplido al pie de la letra los Acuerdos de la Uribe. No acontece de la misma manera con la orden presidencial de Cese del Fuego. A partir del 28 de mayo de 1984, el Ejército despliega operativos contraguerrilleros en los frentes 14º y 15º en el Caquetá, en el 10º Frente en Arauca, en el 21º, 22º, 23º, 4º, 12º, y el 20º frentes en el Magdalena Medio, en el 3º y 13º Frente en el Huila, y dispuso operativos en anteorden contra todos los demás frentes de las FARC en el país. Esta violación de los Acuerdos de Uribe y de la orden presidencial de Cese al Fuego de parte del Ejército, tiene base en la circular del General Vega Uribe aparecida en la prensa del 1º de Junio de 1984 y que en concreto dice: «Las Fuerzas Militares continuarán tal como se ha dispuesto intensificando hasta el momento en que las organizaciones subversivas de las FARC tomen su determinación de Cese al Fuego, operaciones de inteligencia y de combate y de control militar, buscando a toda costa debilitar al máximo su accionar subversivo.»
Pero el Cese del Fuego comenzó el 28 de mayo y la orden de Vega Uribe se produjo, como respuesta, dos días después. En este sentido, la verdad sea dicha, las FARC si han cumplido, mientras el Ejército viola los Acuerdos. La circular del General Vega Uribe a los Mandos Militares se encubre con artículos de la Constitución Nacional traídos de los cabellos, con el fin de «legalizar» la violación de los Acuerdos de Uribe son pretexto de la defensa de la soberanía nacional y otros sofismas de distracción. Pero lo que realmente significa la circular para los Mandos Militares, es la continuación de los operativos militares contra los diversos frentes de las FARC, para romper los acuerdos de la Uribe, impedir que se abra la posibilidad de la tregua o período de prueba de un año, bloquear un posible tratado de paz democrática, estable y duradera en Colombia y por ahí mismo, impedir la apertura democrática que garantice la movilización de las masas para la lucha por una verdadera reforma de las costumbres políticas.
Sabemos que los Acuerdos de la Uribe cuyo primer fundamento es el Cese del Fuego por las partes en conflicto y que si se verifica en un lapso prudencial, abrirá la posibilidad de una tregua de un año, tiene poderosos enemigos anidados en la cúpula militar actual. A lo anterior se agrega el Estado de Sitio generalizado a todo el territorio nacional, los asesinatos de campesinos y gentes del pueblo, de dirigentes revolucionarios como Jesús Eduardo Vasco y el médico Carlos Toledo Plata en Santander, y muchos otros en diversos lugares del país, las detenciones arbitrarias, las desapariciones, y todavía la tortura, y en general la continuación de la ola terrorista con cargo a las Fuerzas Militares y mecanismos paramilitares como el MAS y otros escuadrones de la muerte, sabiéndose como se sabe de la procedencia, dirección y financiación de tales grupos terroristas. Pero, por encima de todo, las FARC cumplen y cumplirán los Acuerdos de la Uribe rubricados con nuestras firmas.
Exigimos sí, el levantamiento inmediato del Estado de Sitio, que ningún poder necesita para amenazar a los capos de la mafia con meterlos a la cárcel o extraditarlos, entre otras cosas, que avisados por el propio enunciado del decreto de turbación del orden público, marcharon sin mayores dificultades al exterior, luego del asesinado del Ministro Lara Bonilla. El Estado de Sitio se da por los gobiernos reaccionarios como está palmariamente demostrado aquí en Colombia desde 1946, para generalizar la violencia terrorista, impedir el reclamo de los trabajadores por el alza de sus salarios y mejores condiciones de vida y de trabajo, para apalear y matar estudiantes, para someter al pueblo por medio de la fuerza, para coartar sus libertades, para someter por medio de la fuerza bruta la inquietud popular, para imprimirle fuerza sicológica y fuerza de armas a la llamada disciplina social de los monopolios financieros. La experiencia en Colombia es que el estado de sitio no resuelve nada y por el contrario, lo complica todo. El Estado de Sitio suprime de un tajo las libertades públicas ya que es expresión concreta de la teoría fascista de la seguridad. Por eso, con Estado de Sitio no puede ni soñarse una verdadera Apertura Democrática, ni mucho menos una reforma de las costumbres políticas en Colombia. Y en este momento nosotros estamos luchando no sólo por el Cese del Fuego de las partes en conflicto, sino, al mismo tiempo, por la tregua o período de prueba de un año, y si la tregua se afianza, por una paz duradera, por la Apertura Democrática y la Reforma Política. Por eso, volvemos a repetir, exigimos al Presidente
Belisario Betancur el levantamiento del Estado de Sitio.
¿Qué entienden las FARC por Apertura Democrática y qué por Reforma Política? ¿Qué por Reforma Agraria, qué por Reforma Urbana, qué por Reforma de la Constitución? *(…)
Este es nuestro pensamiento, es nuestra idea de progreso patrio, nuestra propuesta para que Colombia se convierta en la nación grata para los que hemos nacido y nazcan en ella, para que podamos vivir y trabajar sin los sobresaltos de la muerte en las boquillas de los fusiles oficiales. Para alcanzarlos, será necesario unirnos para la batalla contra la teoría de la seguridad, que es la nueva concepción fascista del Estado.
Sin derrotar aquella teoría y aquella práctica siniestras que convirtieron a Chile, a Brasil, a Argentina, a Uruguay y a casi todos los países de Sur y Centro América en pantanos de sangre, toda buena voluntad, todo esfuerzo, todo empeño generoso y pacífico serán inútiles porque la fuerza bruta encaramada en el poder militar lo harían todo negatoria, y Colombia no lograría conquistar la anhelada paz. Si esto es así, unámonos para la batalla contra la teoría de la seguridad, llevando aliento a nuestro pueblo para que se alce a la conquista de una verdadera paz democrática para Colombia.
Atentamente,
ESTADO MAYOR CENTRAL, FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA-
EJERCITO DEL PUEBLO. FARC-EP
Manuel Marulanda Vélez, Jacobo Arenas, Jaime Guaracas, Raúl Reyes , Alfonso Cano.
Octubre 7 de 1984, Uribe (Meta)
*A continuación el documento transcribe en líneas generales la Plataforma de Lucha de la Unión Patriótica propuesta por las FARC-EP el 11 de mayo de 1984, antes referida.
Fuente: Villarraga Sarmiento, Álvaro, compilador y editor. (2009) Gobierno del Presidente Belisario Betancur 1982-1986. Tregua y cese al fuego bilateral FARC, EPL, M-19, ADO. Tomo 1 - Serie el Proceso de Paz en Colombia. Bogotá, Colombia: Fundación Cultura Democrática, FUCUDE

