Marzo 20 de 1983
Declaración del Estado Mayor de las FARC-EP.
En reciente declaración conjunta de la Comisión de Paz y el Estado Mayor de las FARC-EP, planteamos la imperiosa necesidad de una apertura democrática que garantice el retorno de la normalidad entre los colombianos. Ratificamos que nos acompaña la mejor disposición de ánimo para proseguir el diálogo con la Comisión de Paz, con el Procurador General de la Nación, con representantes directos del gobierno, si fuere posible con el propio Presidente de la República y con los altos mandos militares, con el objeto de estudiar soluciones a problemas vitales de la vida política y social y, en lo inmediato, para determinar de común acuerdo las medidas prácticas que conduzcan al cese de los enfrentamientos bélicos.
En esta lucha por la paz democrática en Colombia, nos enfrentamos a fuerzas muy poderosas interesadas en la guerra para evitar la concordia nacional. Sabemos que intereses nacionales y extranjeros mueven esas fuerzas que están apelando a todo género de pretextos para torpedear las gestiones y la lucha por la paz. Uno de estos pretextos lo constituye el secuestro y la extorsión. Las FARC-EP condenan de manera clara y concluyente tales procedimientos. Si hubiere grupos armados que se reclamen de las FARC y tengan en su poder a personas secuestradas, deben ponerlas en libertad inmediatamente. Si otros movimientos guerrilleros han incurrido en tales prácticas, les pedimos igual procedimiento.
Denunciamos con mayor energía el secuestro del señor Bishop. Esta acción parece diseñada como una tenebrosa provocación de la extrema derecha, para cerrar el camino de la apertura democrática. Alertamos también a la opinión pública contra la pérfida tendencia de adjudicar los secuestros, sin verificación alguna, a las organizaciones guerrilleras. La descomposición de la sociedad colombiana ha propiciado la generalización de la industria del secuestro como medio de enriquecimiento personal.
Los revolucionarios no invitamos a la solución individual de los problemas, ni al terrorismo, sino a la lucha de clases y de masas, para encontrar una salida colectiva, nacional y patriótica, a la crisis que pesa sobre las espaldas del pueblo.
Nuestra posición es clara: Quitar de las manos de las fuerzas interesadas en bloquear la paz, todos los pretextos que están explotando para presionar la restauración del estado de sitio y la búsqueda de condiciones para un golpe militar.
Por el Estado Mayor, Manuel Marulanda Vélez, Jacobo Arenas, Jaime Guaracas.
Fuente: Villarraga Sarmiento, Álvaro, compilador y editor. (2009) Gobierno del Presidente Belisario Betancur 1982-1986. Tregua y cese al fuego bilateral FARC, EPL, M-19, ADO. Tomo 1 - Serie el Proceso de Paz en Colombia. Bogotá, Colombia: Fundación Cultura Democrática, FUCUDE

